* Obesidad y Salud
Articulos Medicos relacionados a la obesidad, consejos para bajar de peso, dietas, etc.
domingo, marzo 04, 2012
Los fines de semana comemos más y peor
Los fines de semana comemos más y peor
Si estás a dieta y tienes la sensación de que durante el fin de semana pierdes menos peso, estás en lo cierto. Según un estudio de la Escuela Médica de la Universidad de Washington (EE UU), comemos más cantidad de alimentos los fines de semana que durante los días laborables, lo que unido a la tendencia a reducir el nivel de ejercicio físico durante el sábado y el domingo hace que dejemos de perder tanto peso como esperábamos.
Por otra parte, un estudio publicado hace poco en la revista Appetite revelaba que dos de cada tres adultos españoles comen fruta en el almuerzo y la cena solamente de lunes a viernes, pero dejan de consumirla al llegar el fin de semana. A esto se suma que en el fin de semana tendemos a saltarnos el equilibrio recomendado por la "pirámide alimenticia". Concretamente, otra investigación dada a conocer en la publicación Journal of Public Policy & Marketing desvelaba que consumimos más alimentos ricos en caloría, sobre todo grasas, desde la noche del viernes hasta el domingo.
muyinteresante.es
martes, enero 17, 2012
Ayuda psicológica refuerza tratamiento para adelgazar
Ayuda psicológica refuerza tratamiento para adelgazar
El nutriólogo adscrito a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 39 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tabasco, aseguró que las dietas tienen un 70 por ciento más de efectividad si se acompañan de la motivación de un psicólogo, ya que si sólo está a cargo de un nutriólogo, el paciente puede abandonar su tratamiento.
Tras confirmar que es al inicio del año cuando las personas se interesan más en bajar de peso, el nutriólogo reiteró: “Un paciente que además de sujetarse a una dieta es motivado por un psicólogo tiene 70 por ciento más de posibilidades de alcanzar el objetivo de perder peso”.
Agregó que una persona obesa es un paciente que se le tiene que brindar un manejo integral, ya que si sólo queda a cargo del nutriólogo o del médico de familia es muy probable que se sienta presionado y poco comprendido, por lo cual podría abandonar su tratamiento.
En ese sentido recomendó a sus colegas que no se olviden de tomar en cuenta el área afectiva y psicológica de sus pacientes para que puedan logar la difícil tarea de cambiar su estilo de vida.
Mencionó que cuando la mujer mide más de 80 centímetros de cintura y el hombre más de 94 centímetros, son considerados como personas con sobrepeso y es en ellos en donde hay que empezar a trabajar para evitar que más adelante se conviertan en pacientes obesos.
Cabe mencionar que los factores que ocasionan traumas al paciente obeso son el que sea una persona que claudica constantemente, que tenga pie plano, presente problemas de rodillas, cuellos y axilas obscuras y, sobre todo, que ronque y tenga problemas para desenvolverse sexualmente.
El nutriólogo del IMSS recalcó que antes que el área farmacológica y nutricional es necesario trabajar en el área psicológica para obtener mejores resultados en la meta de bajar de peso.
Añadió que entre los puntos a trabajar psicológicamente están lo relativo a lo afectivo para que el paciente se sienta parte de una familia y reconozca que es un paciente con el mismo potencial que el resto de las personas.
El entrevistado consideró necesario que a las personas con sobrepeso se les recalque que la obesidad es un problema que mediante esfuerzo y dedicación puede ser superado. “Hablar de la psicología del obeso es un tema que tenemos que incluirlo toda vez que se reprimen de comer o que se refugian en la comida. La verdad es que no hemos considerado aspectos psicológicos del paciente y muchas veces por patrones culturales el obeso se caracteriza por ser una persona que se margina a sí mismo”. El obeso es un ser humano que por su mismo estatus físico se aísla y se siente comprometido con sus propias culpas, normalmente tienen situaciones personales muy difíciles que no logran superar a lo largo de su vida.
milenio.com
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jueves, diciembre 15, 2011
¿Desea reducir ese deseo por chocolate? Camine
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¿Desea reducir ese deseo por chocolate? Camine
En un estudio, las personas que tomaban meriendas en el trabajo que hicieron pausas para usar una caminadora comían menos que las que descansaban
Una caminata corta puede reducir la cantidad de chocolate y otras meriendas que se consumen mientras se trabaja, sugiere un estudio reciente.
Investigadores de Reino Unido crearon un ambiente laboral simulado para 78 personas que consumían chocolate con regularidad pero que habían pasado dos días sin comerlo. Fueron divididos en cuatro grupos.
Dos grupos caminaron a paso vivo durante 15 minutos en una cinta y luego se les dio una tarea fácil y de poco estrés, o una tarea más difícil y de mucho estrés, que debían completar en un escritorio. Los otros dos grupos descansaron en lugar de caminar antes de recibir la tarea fácil o la difícil.
Todos los participantes tenían un bol de chocolate en el escritorio mientras trabajaban.
En promedio, los que hicieron ejercicio antes de realizar la tarea consumieron la mitad de la cantidad de chocolate que los que descansaron antes de la tarea, 15 frente a 28 gramos. Quince gramos equivale a una barra de chocolate pequeña.
La dificultad de la tarea no afectó cuánto chocolate comían los participantes, lo que sugiere que el estrés no influye sobre el deseo de meriendas dulces, apuntaron los investigadores de la Universidad de Exeter en un informe que aparece en la edición en línea de la revista Appetite.
"Sabemos que merendar con comidas calóricas, como el chocolate, en el trabajo puede convertirse en un hábito automático que lleve al aumento de peso con el tiempo", señaló en un comunicado de prensa de la universidad el investigador líder Adrian Taylor. "Con frecuencia sentimos que estas meriendas nos aportan energía o nos ayudan a afrontar el estrés del trabajo, incluso el aburrimiento. Muchas veces, para las personas es difícil reducir los dulces que comen a diario, pero este estudio muestra que al dar una pequeña caminata pueden regular su ingesta a la mitad".
healthfinder.gov
¿Desea reducir ese deseo por chocolate? Camine
En un estudio, las personas que tomaban meriendas en el trabajo que hicieron pausas para usar una caminadora comían menos que las que descansaban
Una caminata corta puede reducir la cantidad de chocolate y otras meriendas que se consumen mientras se trabaja, sugiere un estudio reciente.
Investigadores de Reino Unido crearon un ambiente laboral simulado para 78 personas que consumían chocolate con regularidad pero que habían pasado dos días sin comerlo. Fueron divididos en cuatro grupos.
Dos grupos caminaron a paso vivo durante 15 minutos en una cinta y luego se les dio una tarea fácil y de poco estrés, o una tarea más difícil y de mucho estrés, que debían completar en un escritorio. Los otros dos grupos descansaron en lugar de caminar antes de recibir la tarea fácil o la difícil.
Todos los participantes tenían un bol de chocolate en el escritorio mientras trabajaban.
En promedio, los que hicieron ejercicio antes de realizar la tarea consumieron la mitad de la cantidad de chocolate que los que descansaron antes de la tarea, 15 frente a 28 gramos. Quince gramos equivale a una barra de chocolate pequeña.
La dificultad de la tarea no afectó cuánto chocolate comían los participantes, lo que sugiere que el estrés no influye sobre el deseo de meriendas dulces, apuntaron los investigadores de la Universidad de Exeter en un informe que aparece en la edición en línea de la revista Appetite.
"Sabemos que merendar con comidas calóricas, como el chocolate, en el trabajo puede convertirse en un hábito automático que lleve al aumento de peso con el tiempo", señaló en un comunicado de prensa de la universidad el investigador líder Adrian Taylor. "Con frecuencia sentimos que estas meriendas nos aportan energía o nos ayudan a afrontar el estrés del trabajo, incluso el aburrimiento. Muchas veces, para las personas es difícil reducir los dulces que comen a diario, pero este estudio muestra que al dar una pequeña caminata pueden regular su ingesta a la mitad".
healthfinder.gov
martes, octubre 18, 2011
Los niños pueden ser más duros con sus compañeros obesos
Los niños pueden ser más duros con sus compañeros obesos
Un estudio halló que esto es particularmente verdad si los niños sentían que los rasgos 'problemáticos' eran la culpa de sus compañeros mismos
Los niños son más propensos a que no les caigan bien sus compañeros obesos y otros con un "rasgo indeseable" si consideran que es culpa del propio niño, según una investigación reciente.
El estudio incluyó a 137 estudiantes de tercer a octavo curso a quienes se pidió que respondieran a afirmaciones sobre seis chicos hipotéticos que eran malos estudiantes o malos atletas, tenían un sobrepeso extremo, eran extremadamente agresivos o extremadamente tímidos, o tenían síntomas de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
Los investigadores de la Universidad Estatal de Kansas presentaron a los chicos hipotéticos como reales, y dijeron que se les había preguntado a los chicos si estaban haciendo algo para solucionar su rasgo indeseable y si sus intentos habían sido exitosos.
Entonces, los estudiantes calificaban sus actitudes hacia los chicos. Los resultados mostraron que mientras más creían los estudiantes que un chico tenía la culpa de su rasgo indeseable, más lo molestarían y se burlarían de él, y menos le ayudarían si lo necesitara.
Los chicos que tenían sobrepeso y que eran agresivos resultaban más antipáticos que la mayoría porque los estudiantes creían que tenían la culpa de su propio problema y que les faltaba el deseo y la motivación para cambiarlo, mostraron los hallazgos.
Los investigadores también hallaron que las niñas tendían a mostrarse más bondadosas que los niños con sus pares con rasgos indeseables, a menos que se tratara de obesidad y agresividad.
Hubo algunas buenas noticias.
"Si los estudiantes piensan que el niño ha tratado de cambiar, eso tiende a influir positivamente sobre cómo anticipan la interacción con ese compañero", señaló en un comunicado de prensa de la universidad el autor del estudio Mark Barnett. "Realmente les caían bien los niños que habían vencido su problema exitosamente, pero también los niños que intentaban y se esforzaban por cambiar".
El estudio será publicado en una próxima edición de la revista Journal of Genetic Psychology.
healthfinder.gov
lunes, agosto 29, 2011
La No Dieta, una atractiva propuesta para bajar de peso sin sufrir
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La No Dieta, una atractiva propuesta para bajar de peso sin sufrir
La nutricionista Mónica Katz no está de acuerdo con los planes alimenticios restrictivos. Cómo disfrutar de la comida y tener un cuerpo "cómodo"
Por Belén Travesaro.- Para algunos tener una buena figura es una preocupación de todos los días. Padecen los kilos de más y prueban distintas estrategias para adelgazar, las cuales no siempre les dan buenos resultados, más si el placer de comer queda restringido. La especialista en nutrición Mónica Katz, de Buenos Aires, cuestiona las dietas restrictivas ya que "ponen en riesgo la salud de las personas". A cambio, propone recuperar el disfrute de comer.
"Los regímenes de muy pocas calorías son muy buen negocio para los profesionales que los proponen y un alto riesgo para los pacientes", afirma la especialista y enumera algunos de los riesgos como disminución tanto de la masa magra (musculatura) y de los huesos (osteopenia), además de cálculos de vesícula, hipotiroidismo, arritmia (por falta de minerales) y trastornos de la alimentación (síndrome de descontrol alimentario).
La profesional se refiere a las dietas de menos de mil calorías, tan difíciles de cumplir, que en algunas personas llevan a desarrollar el síndrome de descontrol alimentario. Por tanta restricción en los alimentos se producen atracones en los que la persona pierde el control sobre las comidas.
La no dieta
Por todo esto Katz sugiere "la no dieta" porque considera que sólo legalizando el placer es posible perder peso sin perder la salud. "Muchas veces pasa que los pacientes consideran a la comida como un acto ilícito, no sienten que tengan derecho a comer y lo que les gusta comer lo ingieren sólo en un atracón. Por eso para evitar estas conductas, legalicemos el placer, para que baje el deseo y volvamos a tener control sobre los alimentos. Este cambio de actitud funciona, da resultados en poco tiempo", asegura la profesional, quien es médica especialista en nutrición.
¿Qué sugiere la especialista? Principalmente colocar la comida en el lugar que siempre ocupó, el de nutrición y placer, y hacer eje en el cambio y no en la pérdida de peso, ya que si adopto cambios sostenibles en el tiempo lo mismo sucederá con el peso. También recomienda anclar siempre la ingesta en el registro de hambre, es decir, si hay hambre debo comer.
Otro aspecto importante es permitirse disfrutar de los alimentos, no perder esa capacidad, más allá de la necesidad de bajar de peso. "Los humanos necesitamos cada día una dosis de calorías y de placer. Si tenemos carencia de cualquiera de los dos enfermaremos", cree la profesional, quien dirige la carrera de especialista en nutrición con orientación en obesidad y el posgrado en nutrición de la Universidad Favaloro.
Para no dejar de disfrutar, lo ideal es manejar lo que se compra. "Si tengo como, por lo tanto si compro sólo una porción de lo que me gusta, podré comerlo todos los días, manejando el descontrol", agrega.A quienes quieren adelgazar les brinda sólo 4 reglas muy simples:
Hacer cuatro comidas en horarios flexibles. Ingerir colaciones sólo si se tiene hambre real.
Una comida principal con buena porción de carne más vegetales y la otra una harina (pasta, arroz, tarta o pizza, también con vegetales).
Un solo plato por comida.
Un postre por día.
Actividad física
“Siempre un programa para perder peso es un combo de comida, actividad física y manejo de la relación con el alimento. Los humanos usamos o abusamos de la comida para no pensar, decir o sentir. Como la comida está disponible la utilizamos para todo, diversión, tristeza, compañía, estrés. Por eso es importante no obturar con comida lo que sentimos. De esta forma podremos descubrir qué nos está sucediendo y solucionarlo”, destaca Katz, quien cree que es posible tener un cuerpo cómodo sin renunciar al placer primario del alimento.
La especialista es autora de los libros No dieta y Comer, y llevará a cabo el 1º Encuentro No dieta. Esta actividad será gratuita y se realizará el 15 de octubre en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza (Buenos Aires). Quienes deseen pedir más información o inscribirse, pueden escribir al correo electrónico: info@fat-fit.com.ar
"La clave es hacerse cargo de lo que se come"
Fabiana Bornia, asesora nutricional naturista, de Rosario, también cuestiona a las dietas restrictivas en calorías y propone una alimentación responsable. “No estoy de acuerdo con este tipo de alimentación, debido a que se hace énfasis en un listado de permitidos o negados y ya eso genera mucha ansiedad”, opina.
“Si consideramos que toda persona necesita una forma de alimentación adecuada a su personalidad y problemática particular, de manera, que más que hablar de dietas, tendríamos que hablar de comer en función de la necesidad del momento. Podríamos entonces cambiar la palabra dieta por la de una alimentación responsable. Cuando se encara la comida de cada persona, desde esta perspectiva, no hay restricciones, sino que cada uno se hace cargo consciente y racionalmente de lo que tiene que comer”, agrega Bornia, cuyo título de asesora nutricional naturista fue expedido por el Instituto Argentino de Terapias Alternativas, avalado por la Academia Europea de Naturopatía, Málaga, España.
La profesional también sugiere una alimentación lo más natural posible, es decir sin químicos. Para ello recomienda empezar a exigir más alimentos orgánicos en las góndolas.
A quienes tienen plan de adelgazar les aconseja en primer lugar pensar en la relación que se tiene con la comida, luego informarse sobre como ampliar el horizonte de alimentos. “Si ampliamos la variedad de los alimentos tendremos más posibilidades de nutrirnos, evitando las compulsiones generadas por una alimentación desequilibrada. Incorporar actividad física diaria y algún hobbie que nos de placer, también es importante”, considera.
Emociones. Otro consejo importante es evitar comer por un malestar emocional. “Muchas veces se trata de paliar con la comida, por ejemplo, la frustración de no sentirnos contentos con nuestra vida, de sufrir y no encontrar la dicha que anhelamos. Comemos dulces, panes, quesos, golosinas, gaseosas, alcohol, buscando engañosamente en ellos una satisfacción que no la vamos a encontrar ahí”, opina. Por eso el consejo de Bornia es comprender profundamente lo que duele y hacerse cargo de sí mismo, ya que cuando existe una actitud de confianza, cuando se es consciente de la insatisfacción, cuando no se espera llenar vacíos con nada, no se busca en la comida el sustituto afectivo. Es en ese momento cuando se toma el control y uno se alimenta conscientemente.
diariouno.com.ar
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La No Dieta, una atractiva propuesta para bajar de peso sin sufrir
La nutricionista Mónica Katz no está de acuerdo con los planes alimenticios restrictivos. Cómo disfrutar de la comida y tener un cuerpo "cómodo"
Por Belén Travesaro.- Para algunos tener una buena figura es una preocupación de todos los días. Padecen los kilos de más y prueban distintas estrategias para adelgazar, las cuales no siempre les dan buenos resultados, más si el placer de comer queda restringido. La especialista en nutrición Mónica Katz, de Buenos Aires, cuestiona las dietas restrictivas ya que "ponen en riesgo la salud de las personas". A cambio, propone recuperar el disfrute de comer.
"Los regímenes de muy pocas calorías son muy buen negocio para los profesionales que los proponen y un alto riesgo para los pacientes", afirma la especialista y enumera algunos de los riesgos como disminución tanto de la masa magra (musculatura) y de los huesos (osteopenia), además de cálculos de vesícula, hipotiroidismo, arritmia (por falta de minerales) y trastornos de la alimentación (síndrome de descontrol alimentario).
La profesional se refiere a las dietas de menos de mil calorías, tan difíciles de cumplir, que en algunas personas llevan a desarrollar el síndrome de descontrol alimentario. Por tanta restricción en los alimentos se producen atracones en los que la persona pierde el control sobre las comidas.
La no dieta
Por todo esto Katz sugiere "la no dieta" porque considera que sólo legalizando el placer es posible perder peso sin perder la salud. "Muchas veces pasa que los pacientes consideran a la comida como un acto ilícito, no sienten que tengan derecho a comer y lo que les gusta comer lo ingieren sólo en un atracón. Por eso para evitar estas conductas, legalicemos el placer, para que baje el deseo y volvamos a tener control sobre los alimentos. Este cambio de actitud funciona, da resultados en poco tiempo", asegura la profesional, quien es médica especialista en nutrición.
¿Qué sugiere la especialista? Principalmente colocar la comida en el lugar que siempre ocupó, el de nutrición y placer, y hacer eje en el cambio y no en la pérdida de peso, ya que si adopto cambios sostenibles en el tiempo lo mismo sucederá con el peso. También recomienda anclar siempre la ingesta en el registro de hambre, es decir, si hay hambre debo comer.
Otro aspecto importante es permitirse disfrutar de los alimentos, no perder esa capacidad, más allá de la necesidad de bajar de peso. "Los humanos necesitamos cada día una dosis de calorías y de placer. Si tenemos carencia de cualquiera de los dos enfermaremos", cree la profesional, quien dirige la carrera de especialista en nutrición con orientación en obesidad y el posgrado en nutrición de la Universidad Favaloro.
Para no dejar de disfrutar, lo ideal es manejar lo que se compra. "Si tengo como, por lo tanto si compro sólo una porción de lo que me gusta, podré comerlo todos los días, manejando el descontrol", agrega.A quienes quieren adelgazar les brinda sólo 4 reglas muy simples:
Hacer cuatro comidas en horarios flexibles. Ingerir colaciones sólo si se tiene hambre real.
Una comida principal con buena porción de carne más vegetales y la otra una harina (pasta, arroz, tarta o pizza, también con vegetales).
Un solo plato por comida.
Un postre por día.
Actividad física
“Siempre un programa para perder peso es un combo de comida, actividad física y manejo de la relación con el alimento. Los humanos usamos o abusamos de la comida para no pensar, decir o sentir. Como la comida está disponible la utilizamos para todo, diversión, tristeza, compañía, estrés. Por eso es importante no obturar con comida lo que sentimos. De esta forma podremos descubrir qué nos está sucediendo y solucionarlo”, destaca Katz, quien cree que es posible tener un cuerpo cómodo sin renunciar al placer primario del alimento.
La especialista es autora de los libros No dieta y Comer, y llevará a cabo el 1º Encuentro No dieta. Esta actividad será gratuita y se realizará el 15 de octubre en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza (Buenos Aires). Quienes deseen pedir más información o inscribirse, pueden escribir al correo electrónico: info@fat-fit.com.ar
"La clave es hacerse cargo de lo que se come"
Fabiana Bornia, asesora nutricional naturista, de Rosario, también cuestiona a las dietas restrictivas en calorías y propone una alimentación responsable. “No estoy de acuerdo con este tipo de alimentación, debido a que se hace énfasis en un listado de permitidos o negados y ya eso genera mucha ansiedad”, opina.
“Si consideramos que toda persona necesita una forma de alimentación adecuada a su personalidad y problemática particular, de manera, que más que hablar de dietas, tendríamos que hablar de comer en función de la necesidad del momento. Podríamos entonces cambiar la palabra dieta por la de una alimentación responsable. Cuando se encara la comida de cada persona, desde esta perspectiva, no hay restricciones, sino que cada uno se hace cargo consciente y racionalmente de lo que tiene que comer”, agrega Bornia, cuyo título de asesora nutricional naturista fue expedido por el Instituto Argentino de Terapias Alternativas, avalado por la Academia Europea de Naturopatía, Málaga, España.
La profesional también sugiere una alimentación lo más natural posible, es decir sin químicos. Para ello recomienda empezar a exigir más alimentos orgánicos en las góndolas.
A quienes tienen plan de adelgazar les aconseja en primer lugar pensar en la relación que se tiene con la comida, luego informarse sobre como ampliar el horizonte de alimentos. “Si ampliamos la variedad de los alimentos tendremos más posibilidades de nutrirnos, evitando las compulsiones generadas por una alimentación desequilibrada. Incorporar actividad física diaria y algún hobbie que nos de placer, también es importante”, considera.
Emociones. Otro consejo importante es evitar comer por un malestar emocional. “Muchas veces se trata de paliar con la comida, por ejemplo, la frustración de no sentirnos contentos con nuestra vida, de sufrir y no encontrar la dicha que anhelamos. Comemos dulces, panes, quesos, golosinas, gaseosas, alcohol, buscando engañosamente en ellos una satisfacción que no la vamos a encontrar ahí”, opina. Por eso el consejo de Bornia es comprender profundamente lo que duele y hacerse cargo de sí mismo, ya que cuando existe una actitud de confianza, cuando se es consciente de la insatisfacción, cuando no se espera llenar vacíos con nada, no se busca en la comida el sustituto afectivo. Es en ese momento cuando se toma el control y uno se alimenta conscientemente.
diariouno.com.ar
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domingo, julio 31, 2011
Perder peso es cuestión de método
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Perder peso es cuestión de métodoNATALIA ECHEVERRI VARGAS
Se ha preguntado alguna vez, ¿por qué sólo cuando de peso se trata es más difícil bajar que subir?, ¿por qué las leyes del universo, perfectas y magistrales, son tan poco amables en cuestiones de belleza, que hasta la fuerza gravitacional nos somete a una cruzada estética para mantener todo en su puesto?, ¿por qué lo más rico de comer convierte nuestra figura en la de una digna mascota de almacén de llantas?, ¿por qué la voluntad humana parece más pequeña cuando tratamos de hacer abdominales, sentadillas y demás ejercicios que contrarresten las odiosas leyes cósmicas?... Las respuestas son tan misteriosas, que podríamos nacer tres veces sin encontrarlas.
Y aunque el tema en cuestión no es la justicia divina ni su impacto en la voluntad humana, lo cierto es que el mundo sería más lindo si comer y descansar fueran acciones indispensables en el mantenimiento de una figura con curvas perfectas; los helados serían esenciales para tonificar los músculos; las pizzas, el requerimiento de cualquier cuerpo sin celulitis; y el ‘arrunche’, el medio perfecto para regular la grasa acumulada en caderas y brazos.
Pero no. Voluntad, moderación y conciencia son sustantivos infaltables en el día a día de quien requiera dejar los kilos de más en el pasado. Conciencia sobre todo; la clave para hacer de la rutina de ejercicios y dietas un hábito, que además de hacer bello el cuerpo, optimice nuestra salud física y mental, complemento que hará de los resultados algo duradero.
En 2011, cuando muchos avances tecnológicos se han puesto al servicio de la estética, los expertos son claros al afirmar que no hay ninguna tecnología panacea que haga bajar de peso mágicamente o que mantenga, sin ejercicios y buena alimentación, los resultados de un procedimiento quirúrgico.
LO BÁSICO, CONOZCA SU CUERPO
El deseo de verse bellas lleva a la mayoría de las mujeres a someterse a tratamientos, rutinas de ejercicios y dietas que no aceptarían por otra razón.
Pero tenga en cuenta que más allá de ser linda y sentirse deseada, es más importante ser una persona saludable. Cuando esta premisa precede a lo estético, estamos listas para elegir el medio ideal que regulará nuestro peso y mantendrá los resultados sin correr riesgos. Porque, seamos claros, el fin no justifica los medios cuando de salud se trata.
De hecho, en los años ochenta se popularizó un sinfín de dietas que prometían resultados asombrosos en pocas semanas; menús que por lo general eran castigos gastronómicos y que sometían al cuerpo a cuadros leves de desnutrición, los cuales, a su vez, generaban diversos trastornos, entre ellos, subir con rapidez los kilos que tan sufridamente habían perdido en pocos días.
“El problema con las dietas es que no existe una genérica; la mayoría de ellas tiene una restricción demasiado fuerte. Se olvida que el cuerpo necesita tiempo, paciencia y persistencia. Se logran metas a muy corto plazo, pero con unas consecuencias altas; se baja de peso, pero por malnutrición.
Los periodos ideales son entre 2 y 6 meses, que es más o menos el tiempo para generar regulación y una memoria metabólica que lleve a un mantenimiento a largo plazo”, explica el doctor Hugo Javier González, médico esteticista, cirujano plástico y asesor de Figurella Internacional.
Es indispensable que antes de decidirse por un método para perder peso, usted consulte con un especialista. Él le hará exámenes que determinen la condición y su tipo de organismo, pues primero es necesario descifrar el factor causante del exceso de peso. Y es que además de las causas genéticas, el sedentarismo y la mala alimentación, en los últimos tiempos se han conocido enzimas y hormonas que ayudan o no al procesamiento de grasas en el cuerpo.
¿CÓMO COME?
Después de años de mitos dietarios, sabemos que comer menos veces al día o en menor cantidad no genera necesariamente mejores resultados.
Es indispensable, para tener un buen metabolismo, comer en horarios establecidos, ya que si dejamos pasar mucho tiempo entre comidas, el cuerpo pierde la capacidad de metabolizar y se vuelve muy lento. Por eso es necesario conocer nuestro cuerpo: no todos los organismos funcionan igual, razón por la cual no hay una dieta genérica que funcione infaliblemente.
“Todos tenemos un metabolismo diferente, que se rige bajo unos horarios establecidos. Si desayuna a las 6 de la mañana y son las 2 de la tarde, su cuerpo entiende que está en inanición porque han pasado más de seis horas sin alimentarse. Entonces él dice: ‘no voy a consumir mis reservas, las voy a guardar porque no sé qué está pasando’. Así que es mejor comer 5 ó 6 veces al día en porciones moderadas y que al final tenga el aporte calórico necesario, dependiendo de su peso y metabolismo, el cual, generalmente, es de 1.200 a 1.500 calorías diarias”, explica el doctor González.
Aún así, la Organización Mundial de la Salud afirma que el aumento de la obesidad en los últimos tiempos obedece a malos hábitos como el sedentarismo y el abuso de la comida chatarra, por lo que llevar una dieta balanceada y hacer ejercicio cardiovascular (correr, caminar, trotar, montar bicicleta), ayudará a reducir los kilos de más que se ubican sin pudor alguno en las partes más visibles de nuestros cuerpos.
“El cuento de la dieta balanceada –afirma el especialista- parte de que es necesario hacer un balance entre los tres grupos nutricionales: las grasas, los carbohidratos y las proteínas. Como no se pueden restringir al máximo, se sabe que si son grasas no se pueden consumir las saturadas; en cuanto a las proteínas, que sea una porción moderada de proteína animal o vegetal; y los carbohidratos (como las harinas) deben restringirse al máximo (sólo una vez al día).
Hacer un balance entre las calorías que ingiero y las que gasto. Eso ayuda a mantenerse muy bien”.
LEJOS DEL QUIRÓFANO
Cuando se habla de adelgazar, no se parte de un precedente estético únicamente, pues el sobrepeso es, sobre todo, un problema de salud.
Por eso, si lo que la atormenta es la grasa localizada en el abdomen u otro sitio inoportuno, no acceda a una cirugía a menos que otros procedimientos estéticos menos invasivos no le hayan dado resultado. Claro, todo depende de sus expectativas.
“Para decidir entre unos y otros, hay muchos criterios por utilizar. Inicialmente está la expectativa del paciente. Si, por ejemplo, trabaja en modelaje y quiere una marcación de cintura, métodos estéticos como masajes o drenajes generalmente se quedan cortos. Entonces tendrá que pensar en técnicas más invasivas, como una liposucción tradicional.
Ahora, si ha invertido mucho dinero en tratamientos y éstos no le funcionaron, no desperdicie más recursos y opte por un tratamiento de resultados definitivos”, aconseja nuestro asesor.
A pesar de ello, en la mayoría de casos, en los que la grasa localizada es un problema, los procedimientos estéticos funcionan bastante bien.
Por ejemplo, la ultracavitación, también llamada ‘liposucción sin bisturí’, utiliza un aparato que por medio de ultrasonido implosiona las moléculas adiposas, destruyendo la grasa.
“Se está hablando de la criolipólisis, otra de las nuevas técnicas que apenas llega a nuestro país, pero que en Europa se maneja muchísimo. Se hace en sesiones de dos horas por lo menos y funciona colocando el equipo sobre la zona a tratar, para congelar los adipositos y degradarlos. Como todos los tratamientos de este tipo, debe ir acompañado de ejercicio y de un plan nutricional adecuado”, asevera el cirujano.
Ayúdese, ayúdese
A pesar de las técnicas existentes, los especialistas ratifican la importancia de un estilo de vida saludable; siempre es mejor mantener un equilibrio para no tomar medidas drásticas. La invitación es a explorar las alternativas más naturales posibles, ya que la recuperación de una cirugía será siempre más traumática.
La clave es trabajar sobre planes nutricionales acompañados de una rutina de ejercicios personalizados.
De acuerdo con el doctor González, “por ejemplo, en Figurella, reeducamos al paciente con un programa no intensivo sino personalizado. Además usamos las cámaras de oxigenación, cabinas donde sólo queda la cabeza del paciente por fuera del equipo, que liberan grandes cantidades de oxígeno, las cuales penetran la piel logrando la purificación y desintoxicación del cuerpo y la eliminación de la grasa”.
SÍ AL BISTURÍ
Según los estándares mundiales, cirugías como la derivación gástrica y otros procedimientos bariátricos se consideran cuando la persona sufre de obesidad mórbida; es decir, su peso se excede en más de 40 kilos, originando serios riesgos (enfermedades coronarias o problemas pulmonares). Estas personas, por lo general, no logran bajar todo lo que necesitan a través de dietas o ejercicios.
La derivación gástrica busca, en primer lugar, reducir el estómago para que la persona ingiera menos alimento, y segundo, que la comida no pase por ciertas zonas del estómago y del intestino delgado. Así, el cuerpo no absorbe todas las calorías. Esa intervención está lejos de ser un remedio rápido para bajar de peso.
“Estos procedimientos –explica nuestro asesor- son mucho más delicados y deben pasar por un equipo multidisciplinario: gastroenterólogo, cirujano bariátrico, fisioterapeuta y nutricionista. Entre todos toman la decisión de cuándo realizar la cirugía y en qué circunstancias.
EL CUENTO DE LAS HORMONAS
Diversos estudios constatan la presencia de hormonas como la leptina en alimentos ricos en omega 3, que se encargan de ‘avisarle’ al hipotálamo sobre la reserva de energías que disparan o controlan las sensaciones de saciedad o de apetito.
Algunas veces, en especial cuando la persona basa su alimentación en productos refinados o grasosos, la producción de leptina es muy poca, por lo que el individuo come sin poder parar.
En otras ocasiones, esta hormona funciona mal por razones genéticas: la grasa produce suficiente cantidad de leptina, pero el hipotálamo ‘se duerme’ y no oye las señales, produciendo un aumento del apetito.
Debido a su rol en la predisposición de la obesidad, diversas investigaciones buscan en la leptina una nueva opción terapéutica que permita controlar el apetito y, con ello, adelgazar.
¡PURO COMPROMISO!
“Por mi criterio y experiencia –asegura el médico esteticista- siempre seré adepto a que mis pacientes escojan lo más natural posible, lo menos invasivo y que no tenga que ver con riesgos para la salud. Es lo principal a la hora de elegir cualquier tratamiento.
Si la paciente adelgaza de una manera natural, todas las tecnologías entrarán a ayudar. Pero la solución está casi en un 70 por ciento en una conducta de estilo de vida saludable. Esa es mi recomendación. Porque no hay ninguna tecnología panacea, ningún tipo de tratamiento mágico. Sólo el compromiso del paciente de lograr lo que quiere lograr.
Por ejemplo, si para acompañar el estilo de vida saludable desea ayudarse de pastillas, es imprescindible optar por farmacología natural, homeopática. Porque incluso varias marcas famosas, años después, salieron del mercado por sus contraindicaciones.
eluniversal.com.co
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miércoles, julio 13, 2011
9 consejos para prevenir la obesidad infantil
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9 consejos para prevenir la obesidad infantilSegún la Organización Mundial de la Salud, 43 millones de niños menores de cinco años reportan sobrepeso, debido a malos hábitos alimenticios y falta de actividad física.
1.Beber agua.
En lugar de darles gaseosas o jugos de caja, que están llenos de preservativos y colorantes, estimule el consumo de agua, preferiblemente después de hacer deporte. Limpia su organismo y los mantienen hidratados.
2.Darles fibra.
En cada comida es recomendable incluir alimentos ricos en fibra como frutas, verduras y legumbres porque aumentan la sensación de saciedad.
3.No obsesionarse con la comida.
Si su hijo no muestra mucho apetito no lo obligue ni le embuta los alimentos porque, con el tiempo, estimula una dependencia que desemboca en gordura.
4.Enseñarles a masticar.
Los niños suelen ser muy ansiosos y se olvidan de masticar: se tragan bocados enteros. Es importante que aprendan a comer despacio para digerir mejor los alimentos.
5.Comer en familia.
Cuando los niños comen en la mesa con sus padres, tienden a imitarlos, lo que hace más fácil que consuman alimentos más sanos. Procure que dos de las tres comidas principales sean en familia.
6.Darles comida saludable.
En ocasiones lo que engorda son las salsas y condimentos que acompañan las comidas. Sea cuidadoso a la hora de sazonar para evitar excesos y problemas de colesterol.
7.Mantenerlos activos.
Estimular que practiquen deporte o cualquier otra actividad física mínimo una hora en el día, es indispensable para evitar la obesidad. Ver televisión, estar frente al computador o jugar videojuegos promueven el sedentarismo. No las prohíba, simplemente establezca horarios.
8.Evitar dietas drásticas.
Un menor en crecimiento necesita todos los aportes calóricos y proteínicos posibles. No lo someta a dietas sin sentido que no son para nada saludables. No les prohíba comer dulces o chocolates, sólo establezca horarios y porciones para que no abusen de este tipo de alimentos.
9. Comer en familia.
Cuando los niños comen en la mesa con sus padres, tienden a imitarlos, lo que hace más fácil que consuman alimentos más sanos. Procure que dos de las tres comidas principales sean en familia.
Dra. Nubia Camacho, nutricionista/Dr. Gustavo Añez, endocrinógo | Cromos.com.co
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jueves, junio 30, 2011
Ser optimista podría no ayudar a bajar de peso
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Ser optimista podría no ayudar a bajar de pesoUn estudio revela que tener pensamientos positivos podría no ser tan bueno como se cree popularmente.
Ser demasiado optimista podría perjudicar los esfuerzos para perder peso, según sugiere un estudio de la Universidad de Doshisha en Japón que se publica en la revista BioPsychoSocial Medicine.
Los investigadores, dirigidos por Hitomi Saito, realizaron el perfil psicológico de 101 pacientes obesos que pasaban por una terapia que combinaba asesoramiento, nutrición y ejercicio en la Clínica para la Obesidad del Hospital Universitario Médico de Kansai durante un periodo de 6 meses.
Los autores evaluaron las características psicosociales de los pacientes antes y después de acudir a la clínica utilizando cuestionarios psicológicos diseñados para identificar los tipos de personalidad de los pacientes.
Los pacientes que podían mejorar su autoconciencia a través del asesoramiento eran más propensos a perder peso que aquellos que no. Las características de optimismo y auto-orientación mejoraban en la mayoría de los pacientes después de un programa de 6 meses, aunque esto no se asociaba con la pérdida de peso.
De hecho, según señalan los autores, los pacientes que comenzaron el programa con los mayores niveles de las características de auto-orientación y optimismo eran menos propensos a perder peso.
Sus resultados apoyan descubrimientos previos de que algunas emociones negativas tienen un efecto positivo sobre la modificación de la conducta dado que los pacientes se preocupan más sobre su enfermedad. Sin embargo, la mejora global en el estado del ego optimista no es necesariamente perjudicial y este mayor optimismo podría dar lugar a que los pacientes mantuvieran el estilo de vida saludable conseguido en la clínica.
Según señala Saito, "es importante aumentar la auto-eficacia y el auto-control de los pacientes para reducir el estrés psicológico y mantener la pérdida de peso, que debería ser atribuida no sólo a la intervención de los psicólogos clínicos sino al efecto total de la intervención realizada por un equipo médico holístico".
minutouno.com.ar
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lunes, junio 06, 2011
La obesidad puede inactivar el reloj circadiano en el sistema cardiovascular
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La obesidad puede inactivar el reloj circadiano en el sistema cardiovascular
En una nueva investigación, se ha comprobado que un gen del reloj corporal general, que regula el sistema cardiovascular, no fluctúa con la regularidad con que sí lo hace en individuos sin sobrepeso
Las personas obesas suelen padecer más problemas de salud que las de peso normal. Son más propensas a desarrollar resistencia a la insulina, diabetes, potenciación de las hormonas del estrés, hipotiroidismo, y apnea del sueño.
En una nueva investigación, se ha comprobado que un gen del reloj corporal general, que regula el sistema cardiovascular, no fluctúa con la regularidad con que sí lo hace en individuos sin sobrepeso. Esto indica que la obesidad hace que un gen clave del reloj del sistema cardiovascular no funcione correctamente.
Este hallazgo, hecho por un equipo de especialistas de la Universidad de Ciencias de la Salud de Georgia en Augusta, Estados Unidos, es, que se sepa, el primero de su tipo.
El estudio fue realizado sobre ratones, por Shuiqing Qiu, Eric Belin de Chantemele, James Mintz, David J. Fulton, R. Daniel Rudic y David W. Stepp.
Los seres humanos y la mayoría de los animales estamos programados en líneas generales para responder fisiológicamente a ciclos día/noche resultantes de la rotación de 24 horas del planeta.
A lo largo de la evolución, el cuerpo ha sido entrenado para comer y realizar otras actividades como reacción ante señales ambientales que indican que es de día, y para descansar y dormir en respuesta a la oscuridad y otras señales que indican que es de noche.
Se cree que en los individuos obesos los ritmos circadianos naturales están alterados. Los individuos obesos a menudo comen sin respetar unos horarios fijos, y particularmente a altas horas de la noche. Además, a menudo padecen apnea del sueño, la cual altera su ritmo de sueño y dificulta que duerman como es debido.
Por otra parte, los trabajadores nocturnos tienen mayor riesgo de volverse obesos o padecer otros trastornos porque sus necesidades fisiológicas están invertidas con respecto a lo que sería natural. Por ejemplo, puede que se levanten a las diez de la noche y tomen un desayuno copioso para afrontar la jornada de trabajo, cuando el cuerpo, de manera natural, está predispuesto a gastar menos energía y a dormir.
No lo tienen mejor los trabajadores con turnos rotatorios (quienes trabajan una semana en un turno de día y la siguiente en el turno de noche). Estas personas son propensas a la obesidad u otros trastornos porque las señales que ayudan a mantener estable su ritmo circadiano no paran de cambiar semana tras semana, impidiendo así que el cuerpo se acostumbre debidamente.
Fuente: Noticias de la Ciencia
rosario3.com
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La obesidad puede inactivar el reloj circadiano en el sistema cardiovascular
En una nueva investigación, se ha comprobado que un gen del reloj corporal general, que regula el sistema cardiovascular, no fluctúa con la regularidad con que sí lo hace en individuos sin sobrepeso
Las personas obesas suelen padecer más problemas de salud que las de peso normal. Son más propensas a desarrollar resistencia a la insulina, diabetes, potenciación de las hormonas del estrés, hipotiroidismo, y apnea del sueño.
En una nueva investigación, se ha comprobado que un gen del reloj corporal general, que regula el sistema cardiovascular, no fluctúa con la regularidad con que sí lo hace en individuos sin sobrepeso. Esto indica que la obesidad hace que un gen clave del reloj del sistema cardiovascular no funcione correctamente.
Este hallazgo, hecho por un equipo de especialistas de la Universidad de Ciencias de la Salud de Georgia en Augusta, Estados Unidos, es, que se sepa, el primero de su tipo.
El estudio fue realizado sobre ratones, por Shuiqing Qiu, Eric Belin de Chantemele, James Mintz, David J. Fulton, R. Daniel Rudic y David W. Stepp.
Los seres humanos y la mayoría de los animales estamos programados en líneas generales para responder fisiológicamente a ciclos día/noche resultantes de la rotación de 24 horas del planeta.
A lo largo de la evolución, el cuerpo ha sido entrenado para comer y realizar otras actividades como reacción ante señales ambientales que indican que es de día, y para descansar y dormir en respuesta a la oscuridad y otras señales que indican que es de noche.
Se cree que en los individuos obesos los ritmos circadianos naturales están alterados. Los individuos obesos a menudo comen sin respetar unos horarios fijos, y particularmente a altas horas de la noche. Además, a menudo padecen apnea del sueño, la cual altera su ritmo de sueño y dificulta que duerman como es debido.
Por otra parte, los trabajadores nocturnos tienen mayor riesgo de volverse obesos o padecer otros trastornos porque sus necesidades fisiológicas están invertidas con respecto a lo que sería natural. Por ejemplo, puede que se levanten a las diez de la noche y tomen un desayuno copioso para afrontar la jornada de trabajo, cuando el cuerpo, de manera natural, está predispuesto a gastar menos energía y a dormir.
No lo tienen mejor los trabajadores con turnos rotatorios (quienes trabajan una semana en un turno de día y la siguiente en el turno de noche). Estas personas son propensas a la obesidad u otros trastornos porque las señales que ayudan a mantener estable su ritmo circadiano no paran de cambiar semana tras semana, impidiendo así que el cuerpo se acostumbre debidamente.
Fuente: Noticias de la Ciencia
rosario3.com
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martes, mayo 03, 2011
¿POR QUÉ FRACASAN LAS DIETAS?
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¿POR QUÉ FRACASAN LAS DIETAS?Un especialista explica las causas más comunes que llevan a las personas a subir de peso nuevamente
Cinco paradigmas erróneos
Existen al menos cinco paradigmas muy comunes que son enemigos de la dieta, ya que pueden llevar a la persona a la frustración por falta de resultados, y al consecuente abandono del proceso. Estos son:
Paradigma 1: Basar la dieta en largos períodos sin comer
“Uno de los errores más frecuentes del dietante es tratar de pasar todo el día sin comer, pensando que esto le ayudará a bajar de peso. Es el típico caso de la persona que desayuna poco, no almuerza prácticamente, merienda mal y a la noche no lo contiene nada, por más dieta que haga. Debemos entender, en este sentido, que en medicina nutricional hay dos sensaciones muy diferentes que se producen en relación al deseo de comer: una es el hambre y la otra es el apetito. El hambre es irrefrenable, por eso el dicho ¨para el hambre no hay pan duro¨. El apetito se evidencia, en cambio, cuando la persona discrimina qué va a comer y qué no. Cuando uno pasa más de cuatro horas sin comer, deja de tener apetito para empezar a tener hambre. Por eso insistimos tanto en la importancia de no pasar más de cuatro horas sin comer.
Paradigma 2: Pensar que con actividad física es suficiente para bajar de peso
“Otro error muy frecuente es creer que haciendo actividad física alcanza para bajar de peso. Hay personas que hacen ejercicio una o dos horas por día y al terminar se comen un par de empanadas fritas, para ser gráficos. Por supuesto que la actividad física ocupa un papel importantísimo en todo proceso de descenso de peso, pero para que esto ocurra, la misma debe ir siempre acompañada de un plan alimentario acorde”.
Paradigma 3: Dejarse llevar por información errónea en cuanto a los alimentos y su aporte calórico
“Otro error muy frecuente es tener información errónea, o suponer equivocadamente a la hora de pensar qué dejar de comer y qué no. Es muy común que cuando se inicia una dieta se abandone la ingesta de pan, por ejemplo, y se coma en su lugar galletitas, cuando éstas tienen muchas más calorías. Lo cierto es que el pan francés tiene 270 calorías cada 100 gr. mientras que la misma cantidad de galletitas “dietéticas” tiene 400”.
Paradigma 4: Creer que los alimentos “light” nos llevarán indefectiblemente a bajar de peso
“Otro error muy común es abusar de los alimentos dietéticos, desconociendo su nivel calórico. Es habitual, por ejemplo, reemplazar un yogurt común por tres yogures descremados en el día. El descremado tiene un 40 a 50 por ciento menos de calorías que el común, pero al abusar en la cantidad se termina incorporando más calorías. Si como un alimento dietético en lugar del común, habré producido un ahorro de calorías; pero si incremento la porción, en definitiva estaré comiendo más. El caso de la mayonesa es otro muy típico: 100 gramos de mayonesa común tienen 730 calorías, mientras que la misma cantidad de una mayonesa bajas calorías tiene entre 360 y 400. Entonces, si por ser diet duplico o triplico la porción, en realidad termino incorporando más calorías, o mínimamente no reduje nada”.
Paradigma 5: Para bajar de peso es importante la calidad del alimento y no la cantidad
“Es habitual que los pacientes en el consultorio lleguen y pidan ¨Doctor, deme una dieta para bajar de peso pero que me permita comer mucho¨. Lamentablemente esto no es posible porque, salvo el agua, todo lo demás tiene en mayor o en menor proporción sus calorías. Para graficar esto podemos remitirnos al caso de los pacientes que son vegetarianos pero que no pueden bajar de peso. Sucede que, si bien los vegetales tienen muy pocas calorías, se exagera con el volumen de las mismas. Sino veamos lo que le pasa a las vacas (salvando la excepción de su sistema digestivo que tiene sus diferencias), que comen ¨verduritas¨ pero están ¨gordas como una vaca¨. Es importante que el paciente pueda regular su hábito alimenticio para que su cantidad no sea tan abundante permitiendo que las calorías se ¨filtren¨ por allí”.
Los riesgos de la dieta sin supervisión
“El hacer dieta sin supervisión profesional puede llegar a tener una incidencia muy negativa para el organismo porque, como lo mencionamos anteriormente, en general las personas tienen paradigmas erróneos en cuanto a la alimentación sana. Por ejemplo, se cree que la famosa “Dieta de las Cuatro P” (no Pan, no pasta, no Postre y no Papas) es efectiva. Sin embargo ésta es una dieta totalmente errónea porque, por ejemplo, la papa es un alimento dietético si se la consume en forma adecuada. La papa hervida tiene 80 calorías cada 100 gramos mientras que la misma cantidad de bife de lomo –que se cree menos calórico- suma 120 calorías”.
“Además de los paradigmas erróneos, otro peligro de hacer dieta sin supervisión profesional es que se puede caer en una alimentación desequilibrada desde lo nutricional, lo cual tiene consecuencias muy negativas para el organismo. Un claro ejemplo de esto es la famosa “Dieta Disociada”. Asimismo, comer sólo vegetales es muy peligroso porque hace que la alimentación sea pobre en hierro y en proteínas de alto valor biológico. Cuando esto ocurre la persona comienza a desnutrirse”.
“En todo esto debemos recordar que la obesidad es una enfermedad crónica que, por ende, requiere de cuidados crónicos. Por eso la dieta a largo plazo tiene que ser equilibrada para evitar problemas de anemia, o de crecimiento (en adolescentes) o de osteoporosis por baja cantidad de calcio, por ejemplo”.
unoentrerios.com.ar
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